En el mensaje que daba por inaugurado este blog hablábamos de una reflexión compartida, de una preocupación común a todo el profesorado: la necesidad de desarrollar la competencia en comunicación lingüística de nuestros alumnos y alumnas.
Entre quienes nos dedicamos a la enseñanza, sea en el nivel educativo o el área que sea, es una queja generalizada la de que una parte importante del alumnado no entiende lo que lee, que no sabe expresarse oralmente con corrección, ¡por no hablar de la expresión escrita! Es entonces cuando todos los dedos parecen apuntar al profesorado de Lengua (lenguas, castellana y vasca, en un modelo bilingüe como lo es, mayoritariamente, el de nuestro Centro).
Pero... ¿quién es realmente responsable de esta realidad? Es evidente que no podemos hablar de un responsable único ni último sobre cuyas espaldas poder cargar tamaña tarea. Reformulemos pues la pregunta en un tono más constructivo: ¿quién debe responder ante esta situación? El Decreto Foral 25/2007, del 19 de marzo, por el que se establece el currículo de la Educación Secundaria Obligatoria en la Comunidad Foral de Navarra es muy claro al respecto. En su artículo 8, punto 4, afirma lo siguiente: "La competencia lingüística constituye un factor para el desarrollo de todos los aprendizajes de las áreas del currículo. Por este motivo, los centros deberán garantizar en la práctica docente de todas las materias un tiempo dedicado a la misma en todos los cursos de la etapa”.
Es decir, que somos todos los profesores y profesoras quienes tenemos que 'agarrar a este toro por los cuernos'. Para ello, es fundamental que, en primer lugar, tengamos claro de qué estamos hablando cuando nos referimos a la competencia lingüística.
La presentación que enlazamos abajo os servirá de ayuda para clarificar éste y otros conceptos asociados al enfoque competencial de la educación.